¿A más emoción, menos beneficios?

beneficio

¿Sabes qué es la “falacia del hombre de paja”? Es una táctica que consiste en tergiversar un argumento para que así sea más fácil de rebatir. Por ejemplo:

A: Creo que no se debería mandar tantos deberes a los niños.

B: No preocuparnos de la educación de los niños es perjudicial para su futuro.

El nombre proviene de que realmente no se está discutiendo con el argumento real (A), sino con una imitación mala y falsa (B), un “hombre de paja”.

¿Y qué tiene que ver esto con el tema del post? Lamentablemente, mucho, porque este “hombre de paja” aparece muy a menudo cuando se habla sobre la motivación y la felicidad en el trabajo:

A: Creo que es muy importante fomentar la felicidad (motivación/emoción) entre los empleados.

B: Sí, eso es muy bonito, pero no hay que olvidar que somos una empresa y estamos para ganar dinero.

¿Te suena? El argumento a favor de la motivación se transforma en hombre de paja, convirtiendo el “la felicidad en el trabajo es importante” en “la felicidad es más importante que los beneficios”

¿Emoción vs beneficios?

Por qué hablar como si emoción y beneficios fueran opuestos (o bien hay emoción o bien beneficios) o incluso como si la emoción restara (a más emoción, menos beneficios)?

Si esto fuera así, una empresa que se centra en…

1) crear productos que les apasionen (no que sean rentables)

2) o en cuidar más a sus empleados que a sus clientes.

3) o en empatizar con sus clientes hasta el punto de admitir que sus productos no les van a aportar los beneficios que otras marcas sí prometen…

… NO será una empresa muy rentable, ¿no?

Y sin embargo resulta que la primera empresa es Apple, la segunda Southwest Airlines y la tercera Dove, empresas tremendamente exitosas y ¡rentables!

¿Cómo se explica?

1) Apple: “Piensa en los productos antes que en los beneficios”

En palabras del propio Steve Jobs: “Mi pasión siempre fue construir una empresa duradera en la que la gente se sintiera motivada para crear grandes productos. Todo lo demás era secundario. Por supuesto, era fantástico obtener beneficios, porque eso es lo que te permite crear grandes productos. Pero la motivación eran los productos, no los beneficios. Alterar esas prioridades y convertir el dinero en la meta es una diferencia sutil, pero que acaba por afectar a todos los campos: la gente a la que contratas, quién asciende y qué se discute en las reuniones.

Céntrate en crear un gran producto y los beneficios llegarán.”

2) Southwest Airlines: “Escogiendo entre empleados, accionistas y clientes, decidimos que nuestros empleados van primero.”

En una industria plagada de deudas, fusiones y bancarrotas, Southwest Airlines puede presumir de un éxito continuo durante las últimas tres décadas: se trata de una de las aerolíneas con más ganancias del mundo, la única norteamericana que siguió teniendo beneficios tras la crisis económica de los 90, la Guerra del Golfo y también después del 11 de septiembre (no hubo ni un despido).

Para su fundador, Herb Kelleher, la clave son las buenas relaciones que han sabido construir con sus empleados: “En los negocios este tema siempre se ha considerado un acertijo: ¿Qué viene primero, los empleados, los clientes o los accionistas? Nosotros nunca hemos creído que fuese un acertijo. Si se trata bien a los empleados, ellos trataran bien a los clientes. Si se trata bien a los clientes, éstos volverán, y los accionistas estarán satisfechos”.

3) Dove: “Campaña por la belleza real” Nuestros productos de belleza no te harán más guapa…ya eres guapa.

Después de que una encuesta mostrara que sólo el 2% de las mujeres se consideraban guapas y que apenas un 13% estaba muy satisfechas con su peso, la compañía Dove decidió hacer algo para mejorar la autoestima de las mujeres: lanzó una campaña publicitaria global transgresora: nada de promesas, solo productos reales para mujeres reales anunciados por mujeres reales.

Los resultados de esta campaña superaron todas las expectativas. La venta de sus lociones reafirmantes, por ejemplo, superó en un 110% los pronósticos de venta en el año 2004. Desde entonces ha seguido creciendo, manteniendo eso sí, como uno de sus principales objetivos como marca a nivel mundial, el demostrarles a las mujeres lo valiosas que son.

“Imagina un mundo donde la belleza es una fuente de confianza. No de ansiedad”.

Conclusión

Fomentar la pasión, la emoción o la felicidad en el trabajo no solo no perjudica la obtención de beneficio, sino que más bien, se da la paradoja de lo contrario, algo así como un principio “zen”: cuanto más te esfuerzas en ganar dinero, menos ganas. Las empresas más centradas en el beneficio no son siempre las más prósperas, mientras que las más ricas son a menudo aquellas que no se ocupan únicamente de los beneficios.

Parece entonces que la emoción no sólo es perfectamente compatible con los beneficios, sino que incluso es ¡multiplicadora!

A más emoción…MÁS beneficios.

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2 thoughts on “¿A más emoción, menos beneficios?

    1. Muchas gracias, Soldadito Marinero. Por comentar y, de paso, descubrirnos tu blog soldaditomarinero.com. Le he echado un vistazo y me he quedado con ganas de seguir leyendo, ¡lo que es muy buena señal! 😉 ¡Un saludo!

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