Dar o no dar Feedback – ésa NO es la cuestión

Matilde es una colaboradora excepcional, que por su empresa y sus compañeros “MA-TA”. Eficiente, genera buen ambiente a su alrededor, lleva incorporado el gen de la positividad de fábrica, es comprometida, serena en situaciones de crisis, sus aportaciones son oportunas, es asertiva, escucha activamente… vamos: “una joya”. Llega el día de su reunión de evaluación con su responsable. Éste no ha “tenido tiempo para prepararla”, pero total… es un tipo de reunión que tampoco necesita mucha preparación ¿no?

Sigue leyendo

El liderazgo empieza por uno mismo

 Un hombre  se encuentra dando vueltas alrededor de una farola, mirando hacia abajo. Pasa por allí un vecino.

– ¿Ha perdido alguna cosa?- le pregunta.

– Sí, estoy buscando mi llave.

El vecino se queda con él para ayudarle a buscar. Después de buscar durante mucho tiempo le pregunta:

– ¿Está seguro de haberla perdido aquí?

– No…la perdí en la entrada de mi casa…

– Entonces… ¿por qué la estamos buscando aquí?

– Pues porque aquí hay más luz…

Este  viejo chiste ilustra a la perfección algo que hacemos muy a menudo: buscamos la solución a nuestros problemas en el lugar equivocado, simplemente porque nos parece más fácil. Pretender liderar a los demás, sin ser líderes de nosotros mismos es buscar las llaves debajo de la farola.

Sigue leyendo

Cambiar es fácil, si sabes cómo…

Para propiciar un verdadero cambio, (con nosotros mismos o con nuestros colaboradores), debe existir una motivación real, algo que haga que el esfuerzo y el objetivo sean tan atractivos como la comodidad de seguir en lo conocido y en el automatismo.

¿Cómo despertar esa voluntad de cambio?

Cuando vas a reiniciar un ordenador, pulsas la combinación de teclas Ctrl+Alt+Supr, ¿verdad? Pues en las personas también hay que tocar ciertas teclas para  “reprogramarlas” de forma que despertemos un deseo vehemente y así, lograr cambios efectivos y un compromiso auténtico. Suena fácil, ¿verdad? Y si es así, ¿por qué a veces no lo conseguimos? Pues porque cada persona tenemos ¡nuestra propia combinación de teclas!

Sigue leyendo